Con este eje programático se busca reducir las brechas de desigualdad en la población más vulnerable (mujeres, jóvenes, personas con discapacidad y población indígena), para generar mayores oportunidades de empoderamiento económico y arraigo local, que contribuyan a reducir la pobreza, los efectos del cambio climático y la migración. Es un componente crucial para lograr un desarrollo sostenible e inclusivo, que busca fortalecer la economía en escala a nivel local, procurando eliminar las barreras que limitan el acceso igualitario a oportunidades económicas, e implica brindar a las personas las competencias y habilidades necesarias para participar efectivamente en actividades económicas incluyendo la educación financiera, formación técnica ocupacional, desarrollo de habilidades empresariales y su vinculación al mercado laboral.